El escudo magnético de la Tierra vibra como un tambor cuando es golpeado por fuertes impulsos externos y, de hecho, se comporta como ese instrumento musical al emitir un patrón de ondas determinado, según revela un estudio publicado este martes 12 de febrero del 2019 por la revista Nature.
La investigación, desarrollada por la Universidad Queen Mary de Londres, ha detectado por primera vez este efecto, que solo había sido descrito de manera teórica hace 45 años.
Para constatar su existencia, los expertos analizaron datos aportados por cinco satélites de la misión Themis, lanzada por la NASA en 2007 para estudiar las auroras boreales y que, en este caso, observaron el impacto de un “fuerte chorro de plasma” sobre la parte más exterior del escudo, también conocida como magnetopausa.
Esta zona, explican los investigadores, es la frontera entre el campo magnético terrestre y el espacio interplanetario dominado por el viento solar, la cual protege a la Tierra de muchas de la radiaciones presentes en el espacio.
Cuando ese fuerte impulso golpea la magnetopausa, señalan, se forman ondulaciones que recorren su superficie y que, a su vez, son reflejadas de vuelta a medida que se acercan a los polos magnéticos.
La interferencia creada entre las ondulaciones originales y las reflejadas genera un patrón de onda estacionaria, en el que ciertos puntos parecen estar fijos mientras otros vibran hacia delante y hacia atrás.
Otra posibilidad es que era demasiado difícil detectarlas”, recuerda en un comunicado Martin Archer, el principal autor del estudio.
El escudo magnético, prosigue, está “continuamente afectado por turbulencias”, por lo que la observación del “efecto tambor” sobre la magnetopausa requería el impacto único y dirigido del “fuerte chorro de plasma”.
“También necesitábamos situar muchos satélites en los lugares adecuados durante el evento para poder descartar otros sonidos o resonancias.Efe