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El borrador del protocolo de seguridad para las marchas ya está listo para la que la alcaldesa de Bogotá, Claudia López lo firme, esto acatando la orden del tribunal de Cundinamarca, con el fin de establecer el papel que deberá cumplir el ESMAD en caso de que presenten desmanes en el orden público.
Dentro del documento, aclara que las actividades de la Policía deben estar dirigidas exclusivamente a contener de actos de violencia o al restablecimiento del orden público.
Asimismo, las autoridades distritales no podrán fomentar la estigmatización de los organizadores de las manisfetaciones ni de sus miembros, como señalamientos falsos sobre la relación de los manifestantes con grupos armados al margen de la ley.
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Otro de los puntos claves del protocolo, es que alcaldes y gobernadores tendrán que establecer puestos de mando unificado entre organizadores de marchas y autoridades, con el propósito de avisar previamente las rutas y horarios de movilización.
Por su parte, la Policía nacional debe evitar las infiltraciones, por tal razón, deberá realizar labores de inteligencia para identificar a los vándalos y posibles infiltrados en las manifestaciones. Dentro de lo estipulado la Policía deberá hacer uso de la fuerza como último recurso.
El borrador también especifica que la Fuerza Pública solo podrá realizar privaciones de la libertad, con una orden judicial previa o en flagrancia, es decir, en los casos previstos por los artículos 28 y 32 de la Constitución Política.





