El gobernador de Nariño, Camilo Romero y su padre el alcalde de Ipiales, Ricardo Romero, fueron salpicados con el escándalo de la red de chuzadas descubierta por la Fiscalía.
La investigación los relaciona con el coronel en retiro Carlos Andrés Pérez, quien era jefe de seguridad de la Alcaldía de Ipiales y fue capturado por hacer parte de la red encargada de interceptar conversaciones telefónicas ilegalmente.
A continuación el informe:





