Autoridades desarticularon en Bogotá a la banda criminal conocida como ‘Los AK-47’, dedicada a extorsionar comerciantes de la localidad de Kennedy mediante ataques con explosivos y disparos.
El esquema delictivo era simple pero violento, los integrantes de la banda exigían dinero a los comerciantes del sector y, ante la negativa, respondían con granadas o disparos contra sus negocios. En los operativos, las autoridades capturaron a los miembros con armas y material explosivo en su poder.
La organización operaba con roles definidos. Alias ‘Harold’ era el cabecilla y dirigía las operaciones; alias ‘El Tuerto’ se encargaba de ejecutar los ataques y ejercer la violencia directa contra las víctimas; y alias ‘Chinche’ era el responsable de recoger el dinero de las extorsiones. La banda estaba conformada en su mayoría por ciudadanos extranjeros.




