Desde las montañas, los guerrilleros dispararon contra los policías que se disponían a erradicar un cultivo de hojas de coca.
Los uniformados respondieron al hostigamiento que duró más de 15 minutos, y lograron repeler a los insurgentes.
Los policías constataron que los guerrilleros estaban sembrando minas antipersona en el lugar. Luego de una inspección incautaron 31 granadas para mortero, pólvora y anfo.