Las lluvias intensas que azotan a Cundinamarca dejaron, solo en las últimas horas, más de 14 incidentes registrados por desbordamientos y movimientos en masa. Facatativá —a menos de 40 kilómetros de Bogotá— es uno de los focos más críticos, con barrios inundados tras el desbordamiento del río Botello.
A pocos minutos de la capital del país, Facatativá vive una de las noches más difíciles del año. El desbordamiento del río Botello inundó los sectores de Villa Miriam y Villa Olímpica, mientras que en el barrio La Paz el encharcamiento y el colapso de la red de alcantarillado agravaron aún más la situación. Los cuerpos de bomberos municipales y la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres atienden las emergencias sobre el terreno.
En el municipio de San Francisco, las múltiples remociones en masa que se presentaron sobre la vía nacional que conecta a Bogotá con Villeta, específicamente en el kilómetro 41+350, interrumpieron el tráfico en ambos sentidos. Aunque no se reportaron afectaciones directas a viviendas, la concesión a cargo del corredor desplegó maquinaria —volquetas y minicargadores— en ambos costados de la vía para restablecer la circulación.
Tenemos graves emergencias en varios puntos del departamento, que están generando afectaciones a la infraestructura vial y a la movilidad. Son más de 14 incidentes registrados en las últimas horas, principalmente por desbordamientos y movimientos en masa. Entre los casos más… pic.twitter.com/hjOTcI1REt
— Jorge Emilio Rey Ángel (@JorgeEmilioRey) March 18, 2026
En Pacho, el desbordamiento del río Negro causó la pérdida de banca sobre la vía departamental y afectó las veredas Santa Inés y Pan de Azúcar, en los sectores conocidos como Mata de Guadua y Cucharal. Un movimiento en masa adicional obligó a la evacuación preventiva de al menos una vivienda en la zona.
El panorama departamental es preocupante: de las 115 emergencias registradas durante el primer trimestre del año, 44 se han concentrado únicamente en marzo, lo que evidencia una escalada sostenida con el avance de la temporada de lluvias. Ante ello, el Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca movilizó 97 personas y activó 33 frentes de obra con maquinaria amarilla, atendiendo de manera simultánea los puntos críticos en coordinación con las autoridades locales y departamentales.




