La educación ‘pasa al tablero’ al Gobierno de Santos

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La educación, uno de los tres pilares del segundo mandato del presidente Juan Manuel Santos, junto con la paz y la equidad, pasó “al tablero” al Gobierno y lo puso a prueba con una huelga de 300.000 profesores que duró más de un mes y que se levantó este viernes.

A pesar de que el propio Santos dijo esta semana que desde 2010 su Administración ha invertido 212 billones de pesos en el sector, “la cifra más alta en la historia del país”, ocho millones de alumnos de educación básica y media estuvieron sin clases desde el 11 de mayo.

Ese día, los afiliados a la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) comenzaron una huelga en busca de un aumento salarial y mejoras estructurales en la educación.

“Hoy logramos el acuerdo que pone punto final al paro de maestros para que nuestros niños y jóvenes recuperen lo antes posible los días y semanas que estuvieron fuera de las aulas de clase”, dijo la ministra de Educación, Yaneth Giha, al anunciar el acuerdo con la Federación Colombiana de Educadores (Fecode).

El presidente de este sindicato, Carlos Rivas, había asegurado que el motivo de la huelga no era solo salarial sino que el gremio exigía también “alimentación, transporte e infraestructura para los niños”, en busca de procurar una mejora general en la calidad de la educación.

La demora en llegar a un acuerdo llevó a que las movilizaciones de profesores, que últimamente fueron diarias, tomaran cada vez más fuerza en las principales ciudades y pusieran en duda el cumplimiento de la meta de Santos de convertir a Colombia en la nación más educada de América Latina en 2025.

De hecho, en Bogotá los maestros paralizaron por horas el sistema de transporte público masivo Transmilenio y se enfrentaron al escuadrón antidisturbios de la Policía.

En otras regiones los educadores bloquearon importantes arterias viales, lo que hizo que diferentes sectores se unieran a la protesta, como los empleados del sistema judicial y carcelario y los de hospitales distritales, entre otros, evidenciando una vez más que, más allá del conflicto armado que acapara los titulares de la prensa y de la firma de la paz, en Colombia hay otros problemas que requieren atención.

“La protesta siempre está justificada más no el abusar de ese derecho. Lo que no puede suceder es que haya una imposición”, indicó a Efe el académico y experto en educación superior Víctor Hugo Malagón, Consiliario y Catedrático de la Universidad del Rosario de Bogotá.

A juicio de Malagón, también asesor líder del programa Colombia Científica, la posición del Gobierno siempre fue “clara” en el sentido de que dijo abiertamente “hasta dónde podía ceder en la negociación para llegar a puntos de acuerdo”.

Lo cierto es que para muchos es “innegable” el avance que en materia de educación ha tenido Colombia desde la llegada al poder de Santos en 2010.

Entre los progresos se destaca que en 2011 se decretó la educación gratuita en los colegios públicos hasta el grado 11 de secundaria, se implementó la jornada única de ocho horas diarias y se han construido 10.000 aulas y hay otras 10.000 contratadas.

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