La Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo un llamamiento para que Estados, patronales y trabajadores se alíen para mantener un empleo digno, ante el desafío que plantean tecnologías como la robótica o la inteligencia artificial, que acabarán con buena parte de los empleos actuales.
El director general de la OIT, Guy Ryder, y el presidente sudafricano, Cyrill Ramaphosa, que ha formado parte de la comisión que elaboró el informe, presentaron en Ginebra un documento que en palabras del responsable del organismo internacional “debe ser un catalizador no sólo para la reflexión sino para la acción”
Distintos estudios predicen que hasta dos tercios de los puestos de trabajo en el mundo actual podrían quedar parcial o totalmente automatizados en pocas décadas a medida que progresa el desarrollo de los robots y las máquinas ya sean capaces de aprender por sí solas con el avance de la inteligencia artificial.
Frente a esto, la OIT predice que la ecologización de las economías gracias a retos como la lucha contra el cambio climático puede generar hasta 24 millones de puestos de trabajo globales, capaces de compensar en parte los 6 millones que podrían perderse al adoptarse economías libres de emisiones de carbono.
Por otro lado, el cambio demográfico en las sociedades desarrolladas, donde el envejecimiento poblacional hará que en regiones como Europa aumente hasta 24 puntos porcentuales la tasa de dependencia (personas por debajo de 15 años o por encima de 65), podría generar 475 millones de empleos para 2030.
“Hay muchas fuerzas transformando el trabajo que pueden generar grandes desafíos, pero también destacadas oportunidades que tenemos que aprovechar”, declaró hoy Ramaphosa en la sede de OIT en la ciudad suiza.
Con la llegada de la inteligencia artificial, empleos que hasta ahora se creían sólo posibles para un ser humano podrían ser adoptados por máquinas, ante lo que la OIT reclama adoptar medidas para que esa tecnología esté siempre “bajo control humano”.
“Las decisiones definitivas que afecten el trabajo deben ser tomadas por seres humanos y no por algoritmos”, proclama la OIT, aunque hoy su director general matizó que “no es un asunto de ‘o nosotros o los robots’, también depende de aplicación de políticas para crear soluciones socialmente positivas”.Efe