Los trabajadores de las plantas que fabrican y ensamblan los cohetes y naves Soyuz tendrán que llevar cámaras corporales para registrar su actividad después del fallido lanzamiento el pasado día 11 que investiga una comisión y que puede tener su origen en el proceso de montaje.
El Servicio de Prensa de Roscosmos indicó a la agencia Interfax que esta norma se aplicará a todas las empresas de la industria aeronáutica.
De momento, la comisión que investiga el fallido lanzamiento de la Soyuz ha descartado un sabotaje durante el ensamblaje del cohete, según la agencia RIA Nóvosti.
Pero una fuente cercana al Ministerio ruso de Defensa indicó al diario Kommersant que aparentemente el daño se produjo por un defectuoso montaje de las secciones de la segunda etapa del cohete en las instalaciones de ensamblaje y prueba del cosmódromo de Baikonur.
En concreto, el daño puede haber sido causado cuando un lado de la sección fue levantado con una grúa, por lo que no ha sido un error de diseño o de producción, sino uno operativo.
La agencia espacial rusa Roscosmos presentará el lunes o martes próximos las conclusiones de la comisión de trabajo que investiga la avería.Efe